Navegar con C.A.R.E: Consejos útiles para apoyar a jóvenes y niños varones
Hoy en día, los espacios digitales son fundamentales para que los jóvenes se comuniquen, establezcan relaciones y exploren su identidad. Sin embargo, estos entornos a menudo carecen de medidas de seguridad constantes. Esto puede normalizar conductas dañinas, como compartir imágenes sin consentimiento y otras formas de abuso digital. El contenido puede difundirse rápidamente y los límites no siempre son claros. Además, la dinámica del grupo puede presionar a los jóvenes a participar en conductas que los hagan sentir incómodos o inseguros.
Como resultado, los jóvenes y niños varones con frecuencia se enfrentan a situaciones en las que se sienten presionados a compartir fotos suyas o de otras personas. También pueden recibir contenido inapropiado o no solicitado, o ser testigos de la difusión de material sin su consentimiento. Estas experiencias pueden ser difíciles de manejar y afectar su forma de entender el respeto, el consentimiento y las interacciones sanas en internet.
Si usted es una persona intercesora, padre, madre o una persona adulta de confianza, puede usar estos consejos para guiar sus conversaciones con los jóvenes. Le ayudarán a ofrecerles estrategias prácticas y a enseñarles sobre los límites digitales, el consentimiento y cómo mejorar su seguridad tanto en internet como en persona.
Los problemas que enfrentan los jóvenes y niños varones hoy en día no son nuevos. Las presiones sobre las relaciones, los límites y las conductas dañinas han existido desde hace mucho tiempo. Lo que sí es nuevo es el espacio en el que se desarrollan estas dinámicas.
Los entornos digitales han aumentado la velocidad, el alcance y la visibilidad de nuestras interacciones. Conductas que antes se limitaban a pequeños grupos en persona ahora se propagan de manera acelerada y masiva por internet, lo que a menudo amplifica su impacto.
Como personas intercesoras, adultas, padres y madres de confianza, tenemos la oportunidad única de conectar con los jóvenes. Podemos ayudarles a navegar por los espacios digitales mediante conversaciones abiertas y sin juzgar.
Al usar el enfoque C.A.R.E. (por sus siglas en inglés y sus equivalentes prácticos en español: Consentir es clave, Actuar con responsabilidad, Reconocer las conductas abusivas, Elegir participar de forma ética), podemos ayudarles a desarrollar habilidades para mejorar su seguridad en internet y a reconocer las señales de alerta de contenidos y conductas abusivas.
CONSENTIR ES CLAVE: En internet, el consentimiento implica preguntar siempre antes de etiquetar a alguien o compartir su información personal, su ubicación o sus fotos. También significa respetar su decisión si la persona dice que no o no responde. Recuerda que el consentimiento no es válido si la persona se siente presionada, tiene miedo de decir que no, se queda en silencio o ya ha compartido algo en el pasado. El consentimiento genuino debe ser claro, voluntario y continuo.
ACTUAR CON RESPONSABILIDAD: Si te envían una foto de otra persona sin su permiso, no la reenvíes, compartas, guardes ni respondas. Hacerlo puede empeorar la situación e incluso ser ilegal. En su lugar, denuncia el hecho a través de las herramientas de la plataforma, elimina la imagen de tu dispositivo y busca apoyo de un adulto de confianza si lo necesitas. Recibir esa foto no es tu culpa; la responsabilidad es exclusiva de quien la envía.
RECONOCER LAS CONDUCTAS ABUSIVAS: Esto incluye compartir fotos íntimas de alguien o amenazar con hacerlo, controlar con quién puede hablar tu pareja en internet y castigar a alguien por terminar una relación. También incluye silenciar a la persona para que no hable del abuso, humillarla en público o monitorear de cerca su ubicación o sus redes sociales de forma constante. Estas conductas son formas de abuso que pueden dañar gravemente el bienestar, la confianza y la seguridad de una persona.
ELEGIR PARTICIPAR DE FORMA ÉTICA: Trata a los demás en internet con el mismo respeto que en persona. Recuerda que hay personas reales detrás de cada pantalla, perfil e imagen. Esto también implica hacerte responsable de lo que publicas, compartes o reenvías. Aprende a reconocer cuándo tu conducta podría convertirse en abuso en el noviazgo, acoso o violencia sexual.